Se presenta la guía Ejercicios físicos, de habla y voz para afectados de Parkinson

El Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa en prevalencia e incidencia, ya que sólo en España afecta a 100.000 personas. Sin embargo, a día de hoy aún no se han podido detectar ni las causas ni la posible cura de esta patología. Por esta razón, en los últimos años los especialistas han comenzado a implantar un abordaje integral multi e interdisciplinario a través de un tratamiento del Parkinson con terapias combinadas, con el objetivo de frenar al máximo la evolución de esta enfermedad.

Desde esta perspectiva, Àngels Bayés, neuróloga y directora de la Unidad de Parkinson de la Clínica Teknon de Barcelona, y su equipo han redactado la guía "Ejercicios físicos, de habla y voz para afectados de Parkinson", que se ha presentado esta semana en Barcelona durante la jornada de puertas abiertas de la nueva sede de la Asociació Catalana per al Parkinson. Ésta es la primera vez en España que un libro compila ejercicios de rehabilitación para el mantenimiento de la capacidad motora y de comunicación de los pacientes. La publicación, editada en colaboración con UCB PHARMA, recoge un gran número de actividades prácticas para que los pacientes puedan realizarlas de forma habitual en sus casas.

Como recoge el prólogo de esta guía, redactado por el periodista y paciente de Parkinson, José Ángel de la Casa, "es fundamental no dejar de hacer ejercicio para que la enfermedad no te gane. El peor enemigo contra ella es mantenerte activo físicamente". Bajo esta filosofía, la guía se centra en dos grandes apartados : el especializado en "Ejercicios físicos en los afectados de Parkinson" y el centrado en los "Trastornos de habla y voz". En el primer apartado, se explica cómo los ejercicios físicos y de rehabilitación son fundamentales, puesto que el Parkinson ocasiona, entre otros síntomas, una serie de problemas motores, tales como rigidez, bloqueo de articulaciones, pérdida de equilibrio y facilidad de movimiento, entre otros, por lo que el cuerpo tiende a inclinarse hacia delante, con flexión de rodillas, caderas y brazos. Por esta razón, los ejercicios que recoge la guía están orientados a mejorar la capacidad física en general, la movilidad articular, la flexibilidad muscular y evitando la formación de contracturas. "Es evidente que con la realización de estos ejercicios los pacientes se sienten mejor y además, últimamente se están multiplicando los estudios clínicos que confirman la utilidad de las terapias complementarias para que los pacientes preserven más tiempo su autonomía", explica Bayés.

En el segundo apartado, se recoge cómo la disfunción neurológica de la enfermedad de Parkinson puede afectar a los mecanismos motores de la comunicación y de la deglución, provocando la pérdida progresiva del volumen de voz, monotonía, cambios de la calidad del sonido (débil, apagado, ronco, soplado...), afectación del ritmo de habla, dificultad en la articulación y vacilación con titubeos iniciales. En este sentido, los ejercicios de logopedia que recoge esta guía han demostrado conseguir una comunicación efectiva y eficiente en todos los contextos sociales, prevenir y mantener los componentes del habla, recuperar los síntomas deteriorados que hayan aparecido, concienciar sobre los aspectos del habla que dificultan la comunicación y aprender técnicas y estrategias para mejorar la inteligibilidad del habla.

El programa estructurado de la guía está dirigido a reeducar la relajación, la postura, la respiración, la fonación, la articulación y la prosodia (pronunciación y acentuación) del paciente. Al mismo tiempo, otro de los objetivos de la logopedia es recuperar la deglución segura y eficaz, lo que implica mantener un buen estado de nutrición e hidratación, asegurar la ausencia de bronco aspiradores, conseguir la máxima funcionalidad posible de la deglución y, en definitiva, mejorar la calidad de vida de los afectados por el Parkinson.Finalmente, Bayés reconoce que "el papel que juega la rehabilitación es fundamental" y depende, en gran medida, "del estado en el que se encuentren los pacientes cuando la inician, de los síntomas que presentan, de si nunca han hecho rehabilitación o si la hacen de forma regular". Estos ejercicios no tienen ninguna contraindicación médica, pero han de ser desarrollarlos durante la fase on (es decir, la fase en la que la medicación está haciendo efecto), hacerlos de forma regular, a diario y descansar cuando aparezca fatiga.Todos estos ejercicios suponen una terapia de rehabilitación complementaria al tratamiento médico, contribuyendo a una mejora en la calidad de vida del paciente y sus familiares.

Fuente : Diario Farmacéutico, 02-07-2009