La SEFAC pide precaución al colocarse un piercing o tatuaje para evitar infecciones y complicaciones
La Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (Sefac) acaba de publicar una información pidiendo precaución a la hora de colocarse un piercing o tatuaje para evitar infecciones y complicaciones que pueden ser graves. En más de una ocasión se ha alertado desde distintos estamentos sanitarios, como la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica o el propio Ministerio de Sanidad y Consumo (la última, sin ir más lejos, la semana pasada desaconsejando el uso de tatuajes con henna negra, ver Diario Farmacéutico 21-07-2008) del elevado número de alergias provocadas por tatuajes y de infecciones relacionadas con piercing. Las farmacias españolas reciben cada vez más consultas a este respecto, y por eso la Sefac considera pertinente informar a la población sobre los riesgos que suponen este tipo de prácticas y los consejos para prevenir las posibles complicaciones derivadas de su aplicación.
Sefac sintetiza las principales medidas que hay que adoptar para evitar estas complicaciones y da respuesta a las dudas más frecuentes sobre la aplicación de piercing y tatuajes en la segunda entrega de la campaña Recomendaciones Sefac a la población, que se compone de doce fichas destinadas a la prevención o abordaje de motivos de consulta frecuentes en la farmacia. La campaña distribuye a través de farmacias y medios de comunicación esta segunda ficha, patrocinada por Laboratorios Salvat, y continuará con una entrega al mes durante un año en la que se abordarán otros problemas de salud. El objetivo es ayudar a prevenir la morbilidad y mortalidad derivados de los hábitos insanos y fomentar la salud haciendo hincapié en la adopción de hábitos saludables que ayuden a la prevención o abordaje de motivos de consulta frecuentes en la farmacia.
Las complicaciones más frecuentes de estas prácticas son las infecciones locales que se manifiestan con dolor, hinchazón, enrojecimiento y pus. También las alergias debidas a las tintas utilizadas en el tatuaje y la micropigmentación o por el material de las piezas utilizadas en el piercing. Asimismo, pueden presentarse alteraciones relacionadas con la parte del cuerpo involucrado ; las más habituales las alteraciones bucales derivadas de los piercing orales, las alteraciones urológicas y ginecológicas por los piercing genitales y la aparición de queloides por heridas mal cicatrizadas. Pero tampoco hay que olvidar las posibles infecciones de trasmisión hemática como la hepatitis, el SIDA y el tétanos, que si bien no son tan frecuentes, son las más peligrosas. Por ejemplo, se debe considerar que el riesgo potencial a infecciones de transmisión hemática que tienen estas prácticas hace que el usuario de las mismas no pueda donar sangre durante un año. Acudir a establecimientos que cumplan con la legislación al respecto y presenten condiciones higiénicas óptimas, asegurarse de que se usan tintas autorizadas por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios o de que el material del piercing de primera puesta es de acero quirúrgico, titanio u oro de 14 quilates como mínimo ; pensar antes de tomar la decisión en las dificultades que puede conllevar el intento posterior de eliminar un tatuaje (un 20% de las personas que se tatúan se arrepiente después), y retirarse el piercing si aparece un queloide, alergia, dolor, infección y siempre antes de una intervención quirúrgica son algunas de las recomendaciones básicas que subraya esta campaña.
Fuente : Diario Farmacéutico, 28-07-2008

