Consejos
Hipo

Qué es

El hipo se produce en los primeros meses de vida, normalmente justo después de que el bebé haya comido. Durante el eructo, una pequeña regurgitación de leche sale del esófago e irrita un poco la mucosa. Esto estimula el nervio frénico (que alcanza el diafragma) desencadenando este reflejo.

Cómo se manifiesta

El hipo puede aparecer después de comer, pero también tras una crisis de llanto un poco prolongada, o bien cuando el niño está muy hambriento y come de forma compulsiva. En todas estas situaciones, el pequeño puede tragar más aire de la cuenta. Los niños que regurgitan más a menudo suelen tener más hipo, porque el ácido de su estómago asciende al esófago, provocando el reflejo antes descrito.

Qué hacer

1. La mejor forma de hacer pasar el hipo al pequeño consiste en administrar una cucharada de agua.

2. Otro remedio eficaz para hacer desaparecer el hipo es acariciar la nariz del niño con delicadeza para hacerle estornudar. El estornudo relajará el diafragma y facilitará la desaparición del trastorno.

3. Si el hipo aparece en una pausa durante la toma, es suficiente con dar el pecho o el biberón al pequeño : el ritmo natural con el que el niño traga le ayudará a regular su respiración, haciendo que el hipo cese.

Qué no hay que hacer

Hay que evitar algunos remedios que todavía se practican de forma habitual : ofrecer al niño agua con gas suele aumentar el hipo ; distraer al pequeño, haciéndole que mire alguna cosa que hay por encima de su cabeza, resulta totalmente inútil ; tapar la nariz al niño con el fin de que contenga la respiración o, peor aún, darle un susto, sólo puede tener como resultado un llanto desesperado.

Cómo prevenirlo

Lo primero que hay que hacer es intentar evitar que el pequeño regurgite inmediatamente después de la toma o en el intervalo, cosa que sucede más fácilmente si el bebé ingiere aire. En efecto, al hacer el eructo, el niño también expulsa leche. Por tanto :

1. Si el pequeño toma leche de fórmula, es importante prestar mucha atención a la inclinación del biberón : la tetina siempre debe estar llena de leche y tener un flujo regular.

2. Controla que el flujo de leche que sale es el adecuado : con el biberón boca abajo las gotas de leche deben caer a un ritmo continuado.

3. Los agujeros de la tetina no deben ser demasiado pequeños. El niño, al esforzarse por succionar, acabará por tragar una gran cantidad de aire.

4. Utiliza siempre un biberón y una tetina antihipo.

5. Durante el destete, controla que el pequeño mastique bien y coma lentamente, con el fin de que trague el menor aire posible.

Fuente : Mi bebé y yo. Nº 184, septiembre, 2007