El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia realizó ayer una mesa redonda en el Comité de las Regiones, en Bruselas. El título era : "Dimensión social y rural de las oficinas de farmacia como servicio público", y en la que se trataron la importancia social y sanitaria del modelo regulado de farmacia como un elemento clave para la cohesión social y territorial en los Países Miembros. En el acto estuvieron presentes varios representantes de diferentes asociaciones de enfermos y de consumidores que entregaron al Comité de las Regiones un manifiesto pidiendo que dicha institución ayude a mantener el modelo regulado de farmacia, rechazando el procedimiento abierto contra España por la D. G. de Mercado Interior. Estos representantes mantuvieron una reunión el día anterior con el eurodiputado del PP, Carlos Iturgáiz, miembro de la Comisión de Peticiones, para pedirle su apoyo en la defensa del modelo. El acto lo inauguró el Secretario General del Comité de las Regiones, junto el presidente del Colegio de Valencia, Javier Climent, y el Director de la Fundación Comunidad Valenciana-Región Europea, Juan Manuel Revuelta.
La Eurodiputada Cristina Gutiérrez-Cortines desarrolló en su ponencia la importancia de las profesiones liberales en la Unión Europea y la falta de trasparencia en el procedimiento iniciado por el Comisario de Comercio Interior, ya que no se hacía caso a la opinión reiterada del Parlamento Europeo respecto a la desregulación de los sistemas sanitarios, dentro de los cuales se halla la prestación farmacéutica. Por otro lado, Emmanuel Angelakas, Eurodiputado, defendió la gran función social que cumplen las oficinas de farmacia en los modelos regulados, ya que ofrecen una gran accesibilidad del paciente al medicamento y un gran servicio de calidad.
En el apartado de municipios y regiones Ricardo Pérez Casado, ex alcalde de Valencia, y representantes de dos municipios valencianos, Almussafes y Penaguilas, hablaron de la importancia de las farmacias reguladas en los grandes y pequeños municipios, ya que permiten tener una farmacia en cada barrio y en cada pueblo por pequeño que sea y lo más importante con un profesional farmacéutico al frente para solucionar los problemas relacionados con los medicamentos y la salud en general. Los consumidores, usuarios y las diferentes asociaciones de enfermos fueron los que de forma más vehemente defendieron el modelo de prestación farmacéutica que actualmente existe en España, ya que como usuarios de las oficinas de farmacias valoraban enormemente el papel de las farmacias y la calidad del servicio de los farmacéuticos dentro del sistema sanitario, así como la distribución tan homogénea de las farmacias por todo el territorio español, cubriendo las necesidades de la población hasta en zonas muy alejadas de los grandes núcleos urbanos.Situación que criticaron de los modelos desregulados, como el de Reino Unido y Holanda, donde sólo se siguen criterios economicistas y se olvida del mal acceso de los ciudadanos al medicamento en grandes áreas alejadas de los grandes núcleos de población.
También se ha aprovechado la ocasión para exponer el estudio "Una imagen vale más que mil palabras" en el Comité de las Regiones. Un informe en el que se han analizado las casi 150.000 oficinas de farmacia abiertas en los 27 países de la Unión Europea, y que representaba la ubicación geográfica de cada una de ellas sobre los 139.291 municipios y áreas, junto con los 27 mapas individuales de los diferentes países y uno general de la Unión Europea. El resultado de este trabajo demuestra, de manera gráfica, que las regulaciones, establecidas con criterios sanitarios y profesionales, lejos de ser desproporcionadas responden mejor a los intereses de todos los ciudadanos y muy especialmente a los millones de ancianos, enfermos crónicos y discapacitados con una fuerte situación de dependencia, además de ser más efectivos para evitar la despoblación de las áreas rurales que sufre el continente.
En su intervención, Juan Manuel Revuelta apostó por un modelo que funciona bien y ha dicho que la liberalización del sector reducirá las farmacias del medio rural y se facilitará a las multinacionales farmacéuticas de distribución su entrada en España para las que la prioridad es la rentabilidad económica frente a la atención al paciente. La liberalización, añadió, ataca directamente a las farmacias como pymes familiares y provocará la pérdida global de un 35% de los actuales empleos. Javier Climent señaló que todos los asistentes han pedido a las instituciones europeas competentes que se respete la regulación de farmacias con garantías para los ciudadanos y que hagan todo lo que esté en su mano para paralizar los procedimientos de infracción y, por otra parte, que se genere un debate abierto a toda la sociedad para decidir el mejor modelo farmacéutico para los ciudadanos respetando los principios de igualdad, universalidad y proximidad.
Fuente : Diario Farmacéutico, 19-09-2008

