El Informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la Epidemia Mundial de Tabaquismo, 2008, indica que el consumo de tabaco actualmente mata a 5,4 millones de personas al año y que la epidemia está empeorando, especialmente en los países en vías de desarrollo en los que más del 80 por ciento de las muertes a causa del tabaco se producirán en las próximas décadas.
A menos que se tomen medidas urgentes, durante este siglo morirán mil millones de personas en el mundo debido al consumo de tabaco. El consumo de tabaco es tan devastador para el cuerpo humano que constituye un factor de riesgo en seis de las ocho causas principales de muerte en el mundo.
La buena noticia es que la epidemia es totalmente evitable, y sabemos cómo detenerla. Sobre la base de la ciencia y la experiencia, la OMS ha identificado seis soluciones rentables cuya efectividad para reducir el consumo de tabaco ha sido comprobada y que todos los países deben implementar.
Estas soluciones requieren lo siguiente de los países :
* proteger a la gente del humo de segunda mano con leyes que establezcan lugares de trabajo y lugares públicos libres de humo ;
* advertir a la gente sobre los peligros del consumo de tabaco con advertencias fuertes e ilustrativas en los paquetes de cigarrillos ;
* promulgar y ejecutar prohibiciones integrales sobre la publicidad, promoción y patrocinio del tabaco y sobre el uso de términos confusos tales como “suave” y “bajo en alquitrán” ;
* aumentar el precio de los productos con tabaco mediante el incremento de los impuestos al tabaco ;
* ofrecer programas para ayudar a que los consumidores de tabaco abandonen el hábito ; y
* controlar el consumo de tabaco y evaluar el impacto de los esfuerzos de prevención y cese del tabaco.
Más de 150 países se han comprometido a implementar estas medidas ratificando el tratado de control del tabaco de OMS, el Convenio Marco para el Control del Tabaco. Las evidencias científicas indican fuera de discusión que estas soluciones funcionan.
E igualmente importante, son soluciones asequibles y alcanzables. La mayoría de ellas pueden ser implementadas a bajo costo o a ningún costo para los gobiernos.

