El sangrado nasal es muy frecuente y las causas más comunes son el trauma nasal, las rinitis (incluidas las alérgicas), o la respiración de aire excesivamente seco. Una gran cantidad de sangrados nasales ocurre sin razón aparente.
La mayor parte de los sangrados nasales proceden del tabique nasal y generalmente son muy fáciles de parar. En algunas personas los sangrados nasales proceden de áreas más profundas de la nariz, y estos sangrados, que son menos frecuentes, son mucho más difíciles de cortar.
Tratamiento urgente de los sangrados nasales :
Sentarse, lo que favorece el lentificar el flujo de sangre hacia las venas de la nariz.
Inclinar un poco la cabeza hacia delante, evitando así tragar la sangre.
Taponarse la nariz con el índice y el pulgar y respirar a través de la boca durante 5 ó 10 minutos ; esto parará el flujo de sangre.
Empapar una torunda de algodón con agua oxigenada e introducirla en la fosa nasal sangrante.
Si el sangrado no para en 10 ó 15 minutos, buscar rápidamente asistencia médica.

