El uso inadecuado de los antibióticos ha tenido como consecuencia un aumento constante de la resistencia a los antimicrobianos, que junto con la limitada disponibilidad de nuevos fármacos efectivos, está teniendo una gran trascendencia científica, médica y de salud pública. Concretamente la Escherichia coli se muestra como la bacteria que más resistencias ha desarrollado fuera del ámbito hospitalario. Un estudio realizado por la Red Española de Investigación en Patología Infecciosa (REIPI) señala a la Escherichia coli como una de las bacterias más resistencias desarrolladas fuera de los hospitales. A pesar de que se trata de una de las bacterias esenciales para el funcionamiento correcto del proceso digestivo, "constituye la principal causa de infecciones urinarias. No en vano, se afirma que todas las mujeres sufren al menos una infección urinaria en su vida", ha señalado Álvaro Pascual, de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del Hospital Universitario Virgen Macarena, de Sevilla, y miembro de la REIPI.
Hasta el momento "las bacterias resistentes, sobre todo las resistentes a múltiples antibióticos, se han considerado tradicionalmente un problema exclusivo de los hospitales, pero en los últimos años se ha desarrollado una preocupación emergente frente al desarrollo de bacterias multirresistentes en la comunidad, es decir, fuera de los hospitales", indica Jesús Rodríguez Baño, de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla y miembro de la REIPI. Dada la frecuencia con que esta bacteria causa infecciones, "la aparición de cepas de Escherichia coli multirresistentes tiene un gran impacto en la salud pública. Esta multirresistencia se debe a que estas bacterias producen una enzima denominada beta-lactamasa de espectro extendido", señala Pascual. Esta diseminación se ha producido en pocos años en todo el mundo, poniendo de manifiesto la importancia de la globalización en la diseminación de las resistencias a antibióticos. "Este problema también está presente en España, ya que en concreto ha pasado de presentar casos esporádicos a finales de los años 90, a expandirse de manera epidémica en 2007, por lo que en este caso es urgente identificar la resistencia tanto como un problema de salud para las personas como una emergencia para la sociedad", afirma Rodríguez Baño.
Fuente : Diario Farmacéutico, 15-03-2010

