La piel de los recién nacidos, a menudo considerada como la piel idónea, presenta en realidad numerosas particularidades que la hacen ser sensible y que favorecen las dermatitis de la zona del pañal.
Los pañales crean un "microclima" patógeno, ya que evitan que las heces y la orina se escapen, las mantienen cerca de la piel del bebé, lo que acaba provocando la casi totalidad de los casos de "dermatitis de la zona del pañal".
Gracias a los pañales de celulosa, ha disminuido la frecuencia de las dermatitis del pañal en comparación con la época de los pañales de tejido.
Para ello hace falta cambiar los pañales absorbentes a menudo para que su capacidad de absorción no se vea superada, y que a la vez no sean muy herméticos. Con los elásticos bien apretados sobre los lados y una capa externa en plástico impermeable, no es el bebé el que está seco, es el colchón.
Qué medidas preventivas se deben tomar :
- Cambiar al bebé en cuanto está mojado, es la regla esencial. Y durante los primeros meses, eso significa hacerlo muy a menudo.
- No cambiarles antes de las comidas, sino después.
- En cada cambio, limpiar cuidadosamente las nalgas con agua tibia con un pan limpiador o una leche de limpieza muy suave, y aclarar.
- No utilizar guantes de limpieza, son demasiado ásperos y son "nido de microbios". Usar la mano de la madre (o del padre)
- Elegir tejidos suaves para limpiar, sin frotar.
- Por último aplicar sobre las nalgas del bebe una crema protectora con el fin de aislarlas y de neutralizar los agentes irritantes.
Hoy en día existen cremas que contienen inhibidores de las enzimas bacterianas presentes en la orina y las heces y que aíslan las nalgas dejando respirar la epidermis.
Elegir pañales bien gruesos y bien absorbentes.
Evitar los "pañales de plástico" que mantienen la humedad y atención a las fricciones de las gomas elásticas que irritan las piernas del bebé.

