El verano en el hemisferio norte es en términos generales y especialmente con los efectos del cambio climático, un tiempo de calor. Debemos tomar ciertas medidas para proteger nuestra salud cuando sube la temperatura, sobre todo, los niños menores de cuatro años , las personas mayores de 65 o aquellas que tengan problemas crónicos de salud o dependencia.
Pero no sólo estos colectivos deben tomar medidas de precaución, la sobrecarga que causa el calor en nuestro organismo nos afecta a todos. Para mantener la hidratación y reponer las sales minerales, es importante beber suficiente liquido (dos o tres litros de agua a diario), así como tomar zumos o gazpacho, comer frutas, ensaladas y verduras.
El evitar salir y quedarse fuera durante las horas de mediodía, mantener el cuerpo fresco, ya sea abanicandose o con duchas y baños de piscina o playa si se puede, llevar sombreros o gorros y ropa suelta de colores claros son otras recomendaciones válidas.
Si va a la piscina o playa o va a permanecer tiempo bajo el sol debe ponerse cremas de suficiente protección solar, aplicandoas media hora antes de salir, y también utilizar gafas especiales que eviten los rayos solares dañinos.

