Dos de cada diez niños españoles padecen actualmente dermatitis atópica, una enfermedad inflamatoria cutánea crónica, de carácter hereditario y que se caracteriza por la reaparición de brotes, y cuya incidencia ha crecido a lo largo de los años debido a causas como el estilo de vida occidental, el aumento de la edad materna, la polución, el tabaquismo materno o la reducción de la lactancia natural, entre otros. Esta patología tiene una prevalencia especialmente elevada en las grandes ciudades industrializadas, climas templados, fríos o con baja humedad ambiental.
En un 60 por ciento de los casos, la dermatitis atópica se manifiesta en el primer año de vida, lo que hace que muchos padres de niños muy pequeños se enfrenten a una sintomatología que resulta muy molesta para los pequeños y ante la que no es fácil saber qué medidas hay que tomar, por lo que se genera un número significativo de consultas en la farmacia al respecto. Con objeto de resolver dudas sobre esta afección cutánea, eliminar falsos mitos y ayudar a que quienes las sufren puedan, si no evitar los brotes ‐es una enfermedad crónica, aunque el 60 por ciento de los casos remite en la pubertad‐, sí espaciar su aparición y atenuar su intensidad, la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC) dedica la sexta entrega de la campaña Recomendaciones SEFAC a la población a la dermatitis atópica. Las cinco entregas previas de esta iniciativa, difundidas en meses precedentes a través de medios de comunicación y farmacias comunitarias de toda España, han versado sobre la protección solar, el uso y aplicación de piercing y tatuajes, la prevención y abordaje de la pediculosis capilar, la alopecia y el dolor crónico.
La ficha de dermatitis atópica, que patrocina Laboratorios LETI, subraya mensajes tan importantes como que aquellos pacientes a los que un dermatólogo haya prescrito el uso de corticoides siempre han de seguir la pauta establecida por éste y nunca superar el tiempo estimado de tratamiento. "En ningún caso se deberán utilizar estos corticoides como medida preventiva para evitar la aparición de los brotes", subraya Alejandro Eguilleor, farmacéutico comunitario de Madrid y coordinador científico de la campaña, quien añade que los factores desencadenantes de un brote son múltiples y dependen de cada paciente. "Pueden ser provocados por situaciones de estrés, uso de productos inadecuados en la higiene e hidratación, cambios bruscos de temperatura, uso de ropa como lanas o fibras que dificultan la transpiración o hipercolonización por S.aureus".
Entre las medidas prácticas para limitar la aparición de brotes, la ficha explica que es muy importante utilizar siempre productos adecuados en la higiene e hidratación de la piel atópica, ya que el uso de productos inadecuados es un factor desencadenante de brotes y una de las mayores causas de persistencia de la dermatitis atópica. El uso diario de emolientes ‐fundamental para restaurar la capa córnea‐, la hidratación después del baño y con la piel un poco húmeda, evitar el secado por fricción con la toalla o el uso de secadores o evitar el uso de lana y tejidos sintéticos ‐que incrementan la temperatura corporal y acentúan el picor‐ son otras de las claves para que el paciente con dermatitis atópica consiga espaciar la aparición de brotes y atenuar su intensidad.
Fuente : Diario Farmacéutico, 04-12-2008

